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ESQUELA AL GORRIÓN DOMÉSTICO
Para la bella novia de mi mejor amigo,
sinceramente.
Hermano mínimo, idolillo de musgo,
tú que viajas con muletas de alambre
y una flor de alfalfa en la solapa.
¿En dónde oí tus pasos de violeta seca,
tu suspiro que tiene cabeza de alfiler,
tu voz liviana y pura de grano de maíz?
Fotógrafo ambulante de los patios urbanos,
yo te envío un saludo
de liquen, de centeno, de albahaca,
un grano de mostaza y una gota de vino.
Te esperaré mañana en la azotea.
Procura ser puntual. Conversaremos
del premio de fin de año de los tréboles,
de la dalia que florece en el as de oros
y de la orografía del tejado.
Después, no sé...
Y cuando esté ya muerto, baja a verme.
Picotea en mi lengua sin cuidado.
Encontrarás en ella las palabras
de amor que ahora se me escapan
y las letras de un nombre amado: Laura.
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